lunes, 21 de septiembre de 2015

Partes de la raíz

Partes de la raíz

Se pueden distinguir cuatro partes tanto del punto de vista morfológico como funcional:
- Punta o ápice de la raíz, es de forma cónica y está constituido por:
         + Meristemo primario. El meristemo apical radical no es terminal como el caular, sino subterminal debido a la existencia de una cubierta denominada cofia, caliptra o pilorriza.
     + Cofia, caliptra o pilorriza, caperuza de células parenquimáticas situada en la punta de la raíz cuya función es resguardar el tejido meristemático al abrirse camino en el suelo protegiendo el extremo de la raíz, cuando crece, del roce contra el suelo.
             + Zona de alargamiento, zona de unos milímetros, lisa y de color claro, situada encima de la cofia, donde las células hijas se alargan, produciendo crecimiento en longitud de la raíz, lo que provoca que el ápice profundice en el sustrato y el crecimiento es indefinido.
Partes de una raíz

- Zona de los pelos radicales, responsables de la absorción. Se caracteriza porque la rizodermis produce evaginaciones tubulares de las células epiteliales constituyendo los pelos radicales o absorbentes, aumentando de esta manera la superficie de absorción de agua y sustancias nutritivas del suelo. Cualquiera que sea la longitud de la raíz, la longitud ocupada por los pelos absorbentes es la misma, ya que constantemente se van formando nuevos pelos en la parte próxima a la zona de crecimiento, mientras que los pelos más alejados de esta zona, que son los más viejos y largos, mueren y se desprenden.

- Raíz adulta, realiza funciones de transporte y fijación. Comienza al desaparecer los pelos radicales y va siendo más vieja al alejarse del ápice. Los pelos radicales y la rizodermis mueren pronto y la raíz adulta aparece recubierta de exodermis o feloma, que son tejidos meristemáticos secundarios, considerada como la región suberosa. En esta zona se producen ramificaciones formándose las raíces secundarias, en las cuales se pueden observar las mismas partes que se observan en la raíz.

- Cuello de la raíz, zona de transición entre ésta y el brote.

Rubio (2003) indica que la forma y tamaño de las raíces están ligados generalmente con el hábitat en el que vive la planta, es decir, con la dureza del terreno y la disponibilidad de agua. Así, por ejemplo aquellas plantas que viven cerca del rio o zonas húmedas tienen unas raíces más superficiales que las plantas alejadas de estas zonas. En general, las raíces son subterráneas, pero también hay plantas con raíces acuáticas y aéreas.

También se debe puntualizar, como expone García y col. (1988), que la raíz puede presentar crecimiento en grosor debido a la actividad del cambium, como en el caso del tallo. Las zonas engrosadas son menos eficaces en la absorción de nutrientes que las jóvenes formadas.

Bibliografía:

GARCÍA LUIS, A.; SANTAMARIANA SIURANA, P. (1988). Morfología vegetal. Universidad Politécnica de Valencia. 168 pp.

RUBIO, M.; FERNÁNDEZ, M. (2003). El gran libro de las plantas de interior. Editorial De Vecchi, Cop. Barcelona. 187 pp.

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