jueves, 10 de septiembre de 2015

Concepto y funciones de las flores

Concepto y funciones

Se desarrollan las flores a partir del ápice vegetativo del eje principal o de los ápices correspondientes de las ramas laterales, o bien de ambas conjuntamente. En cualquier caso, la formación de la flor representa la culminación de la actividad del meristema apical que se trate. El ápice floral, presenta un crecimiento limitado, como ocurre con los primordios de las hojas.

En el caso de que todos los ápices vegetativos del brote den lugar a flores o a inflorescencias puede detenerse el crecimiento de la planta debido a la floración (Santamarina y col., 2004)

Según Cavero y López (1994), la flor es un brote de crecimiento limitado especializado en funciones reproductoras.

Desde el punto de vista tan particular de Rubio (2003), el hecho de que las flores sean, en muchos casos, el órgano más atractivo y llamativo de la planta, no es una casualidad. La forma, el color y el olor, en sí mismos, tienen una finalidad clara es la de reproducción de la planta. A la flor le atribuyen dos importantes funciones, la polinización y la fructificación. A lo largo de muchas generaciones de plantas de una misma especie, se han ido seleccionando aquellas cuyas flores son más eficaces para realizar dichas tareas, ya sea por sus colores llamativos, sus fragancias intensas o sus formas sugerentes.
Foto cedida por Noelia Sancho

Los vegetales superiores son diplohaplontes, presentando un cuerpo diploide o esporofito, originado a partir del zigoto y un cuerpo haploide o gametofito originado a partir de las esporas.

La formación de las esporas tras un proceso de meiosis, el desarrollo del gametofito a partir de éstas y la diferenciación de los gametos e incluso la fecundación y comienzo del desarrollo de la planta hija o nuevo esporofito, son procesos que tienen lugar en la flor de las Espermatofitas.

La macrosporogénesis, formación de esporas femeninas o macrosporas, y la microsporogénesis, formación de esporas masculinas o microsporas, se producen en órganos separados que pueden encontrarse en la misma flor, hermafroditas o, en flores distintas, unisexuales.

De lo anteriormente expuesto se deduce que cualquier modificación en la flor puede afectar profundamente a la biología de la planta creando barreras reproductoras entre los individuos, lo que se traduce en producción de nuevas especies.

En la flor, el tallo se modifica mucho, así que:

- La yema apical se consume en la producción de las hojas portadoras de esporangios.
- Las hojas florales carecen de yemas axilares y sustituyen la función de fotosíntesis por la de protección, reclamo, producción de esporangios, etc.

Bibliografía:

CAVERO, R.; LÓPEZ, M.L. (1994). Introducción a la Botánica. Editorial Eunsa. Pamplona. 172 pp.
RUBIO, M.; FERNÁNDEZ, M. (2003). El gran libro de las plantas de interior. Editorial De Vecchi, Cop. Barcelona. 187 pp.
SANTAMARINA, P.; VILELLA, V.; ROSELLÓ, J.; GARCÍA, F.J. (2004). Biología y Botánica. tomo I. Editorial UPV. Valencia. 298 pp.




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