lunes, 7 de septiembre de 2015

Concepto y funciones de las hojas

Concepto y funciones

Las hojas son órganos laminares de simetría dorsiventral y, crecimiento y vida limitados, dispuestos lateralmente sobre el tallo. El conjunto de tallo y hojas recibe el nombre de brote. Las hojas se producen en las yemas del tallo; comienzan como primordios foliares, constituidos por tejidos meristemáticos; sin embargo, la hoja adulta está formada por tejidos diferenciados y no posee meristemo. (Cavero y López, 1994)

Foto cedida por Andrea Gründl
En opinión de García y col. (1988), morfológica y anatómicamente la hoja es el órgano más variable de la planta. El término colectivo para todos los tipos de hojas que aparecen en una planta es el de filoma. Los filomas de los espermatofitos son muy variables, tanto en su estructura interna y externa como en su función, y se clasifican en, cotiledones, catafilos, profilos, nomofilos e hipsofilos.

La estructura de los tejidos conductores del tallo y los que se encuentran en el pecíolo y nervio principal de las hojas suele ser semejante aunque con variaciones en la disposición de los mismos, pero difieren entre sí en las características de su crecimiento. En el tallo, el crecimiento apical es indefinido mientras en la hoja el ápice tiene un crecimiento limitado, casi siempre de escasa duración. Lo mismo puede decirse en cuanto a los tejidos parenquimáticos que se presentan en el cortex del tallo y en el mesófilo de la hoja. Sin embargo, la hoja tiene funciones muy específicas, como son la fotosíntesis y la respiración, para las cuales se encuentra muy especializada, tanto en su estructura como en su fisiología.

Santamarina y col. (2004) destacan que esta especialización funcional hace que, a pesar de la semejanza estructural entre el tallo y las hojas, existan entre ambos notables diferencias, pues en la hoja el crecimiento apical es limitado y la disposición relativa de los tejidos es diferente. Mientras que la forma cilíndrica del tallo facilita las funciones del mismo, la forma laminar de la hoja, al aumentar de este modo la superficie de contacto con el medio, facilita la captación de energía luminosa y también sus intercambios gaseosos. Además, la hoja, a diferencia del tallo, no suele presentar tejidos de reserva y está formada en general por tejidos primarios, no formándose peridermis.

Las hojas tienen funciones muy especificas, ya nombradas anteriormente, que son las siguientes:

- Fotosíntesis, captación de energía luminosa favorecida por su amplia superficie y por la adecuada orientación a la luz. La clorofila es un pigmento verde encargado de absorber la luz adecuada para realizar este proceso.
- Respiración, en presencia de la luz toman dióxido de carbono y desprenden oxígeno y vapor de agua; en la oscuridad toman oxígeno y desprenden dióxido de carbono y vapor de agua.

Bibliografía:

CAVERO, R.; LÓPEZ, M.L. (1994). Introducción a la Botánica. Editorial Eunsa. Pamplona. 172 pp.
GARCÍA LUIS, A.; SANTAMARIANA SIURANA, P. (1988). Morfología vegetal. Universidad Politécnica de Valencia. 168 pp.
SANTAMARINA, P.; VILELLA, V.; ROSELLÓ, J.; GARCÍA, F.J. (2004). Biología y Botánica. tomo I. Editorial UPV. Valencia. 298 pp.



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