viernes, 11 de septiembre de 2015

Concepto y funciones de las semillas

Concepto y funciones de las semillas

La semilla procede del óvulo una vez fecundado por el grano de polen. Es una estructura formada por el embrión en estado latente, un tejido de reserva y una cubierta protectora.

En palabras de García y col. (1988) la semilla de las Angiospermas se desarrolla a partir del óvulo como consecuencia de una doble fecundación, un anterozoide fecunda la oosfera y da el embrión y el otro fecunda el núcleo secundario dando lugar a un tejido triploide que es el endospermo o albumen.

La semilla es un óvulo maduro que contiene el embrión y nutrientes almacenados, con unos tegumentos diferenciados como cubierta seminal protectora y formados a partir de los tegumentos del óvulo.

Durante el desarrollo semilla en el fruto tiene lugar la transformación del tegumento o tegumentos del óvulo en la testa o cubierta de la semilla, mientras que la oosfera fecundada o zigoto se transforma en el embrión de la planta hija, y el núcleo triploide o núcleo del endospermo se divide para dar lugar al endospermo o albumen, tejido de reserva de nutrientes. El endospermo puede ser totalmente reabsorbido por el embrión antes de que la semilla germine, careciendo del mismo las semillas maduras, o sólo de una forma parcial, y en este caso las reservas restantes las gasta el mismo embrión al germinar las semillas, ya que la radícula del mismo tiene que salir rompiendo la testa. Puede también, a veces, faltar el endospermo, o ser muy escaso, como en las semillas llamadas exoalbuminosas, en las cuales el almacenamiento de sustancias de reserva tiene lugar, exclusivamente, en los cotiledones del embrión. La testa o cubierta de la semilla, debido a su dureza e impermeabilidad, ofrece protección a la misma, pero también representa un problema a la hora de su germinación, ya que impide en gran medida la entrada del oxígeno y del agua necesaria para el desarrollo del embrión y además orece resistencia mecánica al crecimiento de la radícula. Actualmente se cree que la testa no sólo interfiere en la llegada de oxígeno al embrión, sino que incluso compite eficazmente con éste por dicho oxígeno. La impermeabilidad de la testa al oxígeno puede ser debida a la existencia en la misma de mucílagos y fenoles (Santamarina y col., 2004).

Las funciones de la semilla son las siguientes:

- Resguardar el embrión de la planta en condiciones ambientales desfavorables.
- Aportar alimentos cuando la planta germina.

La germinación consiste en que el embrión de la semilla, que se encuentra en un estado latente, reanuda su crecimiento cuando las condiciones ambientales son favorables para su desarrollo, y origina una nueva planta, que en la fase inicial se llama plántula.
Se puede describir el proceso de la siguiente manera:

- Cuando la temperatura, la disponibilidad de oxígeno y la humedad son adecuadas la semilla se empapa de agua y se hincha.
- El embrión empieza a crecer alimentándose de las reservas nutritivas de la semilla o de los cotiledones
- El embrión rompe el epispermo y asoman la radícula y la plúmula
- La radícula forma la raíz principal, que se adentra en el suelo y empieza a absorber agua y sales minerales. La plúmula forma las primeras hojas verdes, que empiezan a realizar la fotosíntesis.

Los cotiledones, a veces salen al aire y adquieren color verde como si fueran hojas, germinación epigea; mientras que en otras ocasiones se quedan debajo de la superficie de la tierra, germinación hipogea.

Bibliografía:

GARCÍA LUIS, A.; SANTAMARIANA SIURANA, P. (1988). Morfología vegetal. Universidad Politécnica de Valencia. 168 pp.
SANTAMARINA, P.; VILELLA, V.; ROSELLÓ, J.; GARCÍA, F.J. (2004). Biología y Botánica. tomo I. Editorial UPV. Valencia. 298 pp.


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