domingo, 18 de octubre de 2015

Partes de la flor

Partes de la flor

En función de que planta vascular se trate presentaran distintas estructuras reproductivas.

Las Gimnospermas presentan estructuras reproductoras desnudas, ni cáliz ni corola y en los primordios seminales no están encerrados en pistilos como en las Angiospermas.

Los macroesporófilos y microesporófilos, de estructura más simple que en Angiospermas se presentan en disposición helicoidal sobre un eje formando conos masculinos y conos femeninos.

En los macroesporófilos o megasporófilos se diferencian los óvulos en los que tienen lugar, tras la meiosis, la formación de la macrospora y a partir de ella se desarrolla el gametofito femenino que dará lugar al gameto femenino.

En los microesporófilos se forman por meiosis las microsporas y a partir de ellas los granos de polen que darán lugar a los gametos masculinos.

En el caso de las Angiospermas la flor consta de cáliz, corola, estambres y carpelos.

Estos cuatro órganos florales salen de una posición ensanchada que se llama tálamo o receptáculo floral, que está situado en el extremo del pedúnculo o rabo de la flor. Las flores que no tiene pedúnculo se llaman sentadas.
La flor que posee los cuatro órganos florales se llama completa. Si le falta algunos de ellos, se llama incompleta. En el caso que le falte cáliz y la corola, la flor se llama desnuda.

La flor de las Angiospermas es un conjunto de órganos estériles y fértiles o reproductivas. Las partes estériles son los sépalos que en conjunto forman el cáliz y los pétalos que forman la corola. Cáliz y corola forman el periantio de la flor y si no hay diferenciación entre ellos recibe el nombre de perigonio el conjunto y de tépalos los miembros individuales. El cáliz y la corola sirven únicamente para proteger los órganos de reproducción, que son los estambres y los carpelos.

La disposición de las partes florales sobre el eje y la relación entre distintas partes es muy variable, pero si la flor se considera como un vástago modificado cuanto mayor sea la desviación con respecto a la estructura básica del vástago, mayor será la especialización floral. En cualquier caso el ápice deja de crecer después de producir todas las partes florales, por lo que la flor presenta un crecimiento determinado en contraste con el crecimiento indeterminado del vástago vegetativo.

Desde un punto de vista más funcional, la macroesporogénesis tiene lugar en el verticilo femenino de la flor, que es el gineceo. Refiriéndose a una flor típica de angiosperma la macroesporogénesis tiene lugar en el verticilo femenino de la flor, que es el gineceo, formado por uno o más carpelos u hojas carpelares. Los carpelos reciben el nombre también de pistilos, derivado de la palabra pistilum, que significa mano de mortero, debido a que con frecuencia adoptan esa forma. Dentro del gineceo se distingue tres partes, ovario que tiene una formas más o menos abultada y en su interior encierran uno o varios óvulos, elementos reproductores femeninos, que van implantados sobre la placenta del ovario, estilo en forma de una columna hueca y estigma, situado en la parte terminal del estilo; está bañado por líquido pegajoso que sirve para retener y hacer germinar a los granos de polen.
Partes de la flor

Para mayor información, los óvulos o primordios seminales se desarrollan a partir de la placenta del ovario, recibiendo el alimento por medio de los haces conductores denominados haces placentarios. Su estructura inicial es muy simple; presenta una masa central de células llamada nucela que es el macroesporangio envuelto por uno o dos tegumentos que dejan una abertura que permite la fecundación, llamada micrópilo, y unida a la placenta o zona del ovario en que se formó el óvulo por un filamento llamado funículo.


Por otro lado, la microesporogénesis ocurre en el verticilo masculino de la flor, que es el androceo, formado por el conjunto de los estambres. Cada estambre consta de una parte alargada, filamento, que termina en una especie de maza, antera. Cada antera está dividida en dos tecas, unidas por un tejido parenquimático llamado conectivo; cada una de las cuales contiene dos sacos polínicos o microesporangios, y en el interior están encerrados los granos de polen, elementos reproductores masculinos, donde ocurre realmente la microesporogénesis. Cuando los granos de polen se han desarrollado, las anteras se abren para permitir que aquellos salgan al exterior. A la apertura de las anteras se le llama dehiscencia. A veces se observan en la flor órganos que recuerden a los estambres pero que no producen microsporas, son estambres no funcionales que se llaman estaminodios.

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