domingo, 17 de abril de 2016

L'Hort de Romero (Jardines de Monforte). Parte I

Parte I


Tendencias paisajistas y jardineras en el siglo XIX

Empezar un artículo que te hace realmente ilusión realizarlo, en ocasiones el inicio es quizás lo más complicado, pero como una buena historia todo tiene un principio aunque se empiece por el final. Hace ya unos años tuve la fortuna de coincidir con el profesor de Jardinería y Paisajismo Don José Francisco Ballester-Olmos i Anguís que hizo cambiar el sentido de mi vida y verla desde otra perspectiva. Durante su docencia algunos sábados nos llevaba a ver algunos de los jardines mas característicos de nuestra Valencia y aquel día nos llevó al jardín más bonito y emblemático de nuestra ciudad, el antiguo L'Hort de Romero, hoy Jardines de Monforte. Un jardín con alma, con mucho amor y cariño por el matrimonio formado por Don Juan Bautista Romero Almenar y Doña Mariana Conchés, los Marqueses de San Juan.



Ha sido mucha la información obtenida por internet así como de algún que otro libro, por ello he decido que este articulo se divida en tres bloques, para conocer y profundizar en el por qué, el cómo y el motivo:

- Tendencias paisajistas y jardineras en el siglo XIX
- L'Hort de Romero
- La triste historia de l'Hort de Romero

Parte I

En toda España, como en Valencia, el inicio del siglo XIX se seguiría imponiendo el gusto y trazos galos. Mismamente,  con el engolamiento de las modas afrancesadas hace  que se vaya perdiendo  la virtud de la insignificancia  de los bellos rincones del jardín hispano-arabe.
Para tratar de explicar lo que significa la aparición del jardín romántico en Valencia  del siglo XIX es necesario analizar las tendencias jardineras de otros países europeos a partir del siglo XVIII.

En 1720-1730 en Inglaterra se construyen los primeros jardines paisajistas, en los que toma cuerpo la manera inglesa de percibir y valorar la Naturaleza en el jardín mediante las formas asimétricas, colinas en vez de aterrazamientos, senderos sinuosos, reflejando la mayor afición inglesa hacia la vida campestre que a la cortesana.

La corriente literario-filosófica romántica y la reacción política del momento acompañó y tuvo su expresión en la estética jardinera, traduciéndose en una revisión crítica del barroco representado por el jardín formal y espectacular a la "francesa". Como señala Santamaría (1993), las teorias de Rousseau que propugnaba una vuelta a la Naturaleza, y la Revolución Francesa que significó una rotura con el mundo anterior, fueron factores importantes en la difusión de las corrientes naturalistas.

Durante el siglo XVIII el barroco fue sustituyéndose por las formas neoclásicas. Mientras, el arte jardinero se vio renovado con la nueva tendencia naturalista que se oponía a las formas geométricas clásicas, manifestando una orientación aparentemente contradictoria respecto a la que tomaba la arquitectura de manera que, aunque el mundo clásico no dejaba de estar presente en los jardines, se le interpretaba con la intención final de integrarlo en un paisaje ideal. En aquella nueva concepción de la Naturaleza, el clasicismo se evocaba por medio de templetes, ruinas y construcciones varias, repartidas estratégicamente para crear el estado de ánimo conveniente al romanticismo (Santamaría,1993).

Cuando aquellas tendencias románticas de la nueva poética del paisaje llegaron a Italia se entendieron como algo extraño a la cultura y tradición de aquel país con fuerte arraigo clasicista. Aunque llegado en forma tardía en comparación con Francia, el romanticismo como estilo jardinero y el gusto por el jardín paisajista a la inglesa se difundió en los ambientes cultos y entre la aristocracia italiana, que quería participar de la moda europea que traía lo pintoresco, las ruinas y las colecciones botánicas que incluían nuevas especies vegetales procedentes de las nuevas tierras de América.

Parque de María Luisa de Sevilla


A través de Italia llegó a España, y se concretó en Valencia aquella tendencia que suponía en muchos casos transformaciones parciales de jardines existentes, aunque seguían vigentes los jardines creados con los cánones más genuinos, variados tanto más por el Renacimiento y mucho más por el Barroco cuanto más aristocráticos o más cercanos a la realeza.
Este hecho llevó a los jardines valencianos a una interesante fusión compositiva de manera que, sin interferir en su esquema geométrico, pero difuminando la rigidez de sus contornos, se adosaban frecuentemente masas arbóreas y grupos arbustivos de especies vegetales antes nunca vistas, lagos artificiales, recorridos sinuosos, estatuas y pabellones, pérgolas o columnatas clásicas, lo que se unía al abundante repertorio vegetal del que se disponía en aquel momento, particularmente extenso en Valencia por la facilidad de aclimatación de numerosas especies.

Esto es lo que hizo posible el trazado que nos ha llegado al jardín de Monforte, que supone una interesante  interpretación de as tendencias románticas. L'Hort de Romero es un exponente vivo de una jardinería romántica que tuvo una efímera existencia en Valencia. En él y algunos de sus coetáneos apareció la influencia de la Ilustración en nuestros jardines, patente especialmente en las esculturas y en la arquitectura complementaria, evocadora de épocas clásicas, en las relaciones sutiles entre los distintos elementos y una carga mitológica o clásica, o en los aspectos más inusuales, como la fiebre coleccionista de plantas, o las montañas artificiales (Páez de la Cadena, 1982).

Por curiosidad, la ventaja que aportaba una tierra y un clima especialmente favorables para la aclimatación de nuevas especies, junto con el afán coleccionista, consecuencias de la diversidad de árboles, arbustos y plantas herbáceas que iban llegando de América desde finales del siglo XVIII y el hecho de que Valencia contase con un jardín Botánico desde un siglo antes que muchas otras capitales españolas, explica que en la primera mitad del siglo XIX se establecieran una serie de viveros comerciales de plantas de jardín, ubicados sobre todo en la calle Alboraya y en la Vuelta del Ruiseñor. lo que llevó a poder contar con mucha variedad vegetal de la que hasta entonces había existido, produciéndose una liberalización tanto en las especies a utilizar como en las formas.

Toda esta información ha sido tomada  del libro "El jardín valenciano, origen y caracterización estilística". Autor el apreciado señor Don José Francisco Ballester-Olmos i Anguís.


Quizás pensaréis menudo rollo nos ha soltado este individuo pero resulta indispensable para las dos futuras partes que espero haceros llegar en breve.

Como breve introducción al siguiente bloque comentaros que de L'Hort de Romero  se ha dicho que es "el último jardín histórico artístico del siglo XIX que queda en la ciudad de Valencia", el único de los muchos ejemplares de huertas y jardines que poblaban los terrenos situados extramuros de la ciudad, al otro lado del río, en la calle Alboraya y en la Vuelta del Ruiseñor.




Actualmente tiene una superficie aproximada de 12.000 metros cuadrados, contiene un pabellón de descanso, detalles arquitectónicos, 33 estatuas de mármol, estanques, surtidores, y algunos grandes ejemplares de árboles.

14 comentarios:

  1. Para nada ha resultado largo tu post, Raúl, al contrario, es sumamente interesante lo que has contado sobre la historia del paisajismo europeo y sobre el nacimiento de este especial jardín de Monforte.
    Realmente es un jardín precioso, encantador, muy acorde con esa manera sosegada y apacible de concebir un espacio que debe ser lugar de descanso y relax como lo es un jardín.
    Muchos besos.

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    1. Pues aún quedan dos bloques más con que espero que te gusten mucho más. Me alegra mucho que te haya gustado el jardín, lo conocías? Besetes mil

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    2. No, no lo conocía y has despertado mi interés :)

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    3. En breve la segunda parte y si vienes a Valencia te lo recomiendo.

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  2. Pues a mi me ha encantado, Raúl. He disfrutado mucho conociendo muchos detalles. Y mira que me gusta ese jardín!!!

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    1. Pues los siguientes dos bloques se centran mucho más en este precioso jardín, espero que te gusten tanto o más. Y conociéndolo como lo conocesse que te vana encantar!!!

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    2. Jejeje,..a ver si creo demasiadas expectativas, seguramente ya son cosas que han sido contadas pero me hace mucha ilusión

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    1. Espero que las otras dos partes os gusten también mucho. Besos

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  4. Enhorabuena y gracias por tan buenos artículos y tanta belleza y naturaleza...!

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  5. Gracias por todo. Interesantísimo y bellísima naturaleza...!!

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