domingo, 15 de mayo de 2016

Ardisia humilis

Ardisia humilis Vahl

· Nombres comunes: desconocidos
· Sinónimos más frecuentes: Ardisia pyrgus Roem. & Schult., Tinus humilis (Vahl) Kuntze
· Familia: Mirsináceas
· Origen geográfico: China del sur, Filipinas, y Vietnam



· Planta: arbusto de tallo leñoso, poco ramificado, con ramillas erectas, deshojado en la base y de sección circular. Apto para tener dentro de casa, siempre y cuando nuestro clima no sea demasiado frío. De porte extendido, apreciado por las bayas
· Hojas: alternas, de aspecto coriáceo, elípticas, obovadas, incluso oblanceoladas, ápice agudo o ligeramente acuminado, base cuneada o atenuada, margen entero o ligeramente undulado. Color verde oscuro, de unos 5-15 cm de longitud por 3-5 cm de diámetro
· Flores: inflorescencia en panículas planas y colgantes con florecillas estrelladas, coriáceas, pequeñas, en torno a 1-2 cm de diámetro, pentámeras, tanto sépalos, pétalos como los filamentos de los estambres ligeramente soldados por la base, de color rosa claro
· Floración: primavera-verano
· Fruto: en drupa bacciforme, glanduloso y con una semilla, primero rojiza y, luego, negra y brillante
· Semillas: una única semilla
· Longevidad: tras 5 años la Ardisia se aja
· Temperatura: tolera una mínima de 7 ºC. Si se logra conservarla a una media de 15 ºC, se consigue que sus frutos aguanten hasta bien entrada la primavera
· Exposición: sol, pero indirectamente. Se puede colocarla detrás de una cortina o en algún sitio donde esté en semisombra
· Suelo y sustrato: a ser posible con gran cantidad de humus, para conseguir un buen drenaje. Mezcla de sustrato de hojas, tierra de jardín ligera y de tierra de brezo fibrosa. En época de calor conviene mantenerlo húmedo. El pH entre 5-6
· Abonado: durante la floración, abonar la Ardisia una vez al mes con fertilizante rico en azufre o potasio, combinándolo con el agua del riego. El abonado no debe de ser excesivo pero equilibrado durante la época de mayor crecimiento, a razón de 0,5 g/l
· Humedad ambiente: vaporizar la planta a diario con agua no calcárea a la temperatura ambiente, sobre todo antes de la floración, con más de 15 ºC
· Riego: durante el frío conviene regar de forma moderada, aumentando la frecuencia durante el verano, 2 veces por semana son suficientes. Durante el invierno, comprobar que el sustrato está seco antes de cada riego para evitar la putrefacción de sus raíces
· Propagación: mediante semillero, en bandeja, de las semillas extraídas de las bayas, al final de invierno o primavera. Repicado en cubilete cuando la plántula ha formado 2-3 hojas. El esquejado del tallo, en primavera o verano, es más difícil y lento
· Plagas y enfermedades más frecuentes: a veces, cochinillas
· Otras recomendaciones: no le vienen bien las corrientes de aire



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