lunes, 17 de julio de 2017

Jardines de Santa Clotilde, LLoret de Mar. Girona

Las cosas del destino siempre nos sorprende con lugares que quizás no teníamos apuntados en nuestras agendas por  desinformación. Nuestro viaje a Blanes tenía dos objetivos señalados  el Jardí Botànic de Marimurtra y Jardí Botànic de Pinya de Rosa que ya hablaremos sobre ellos, así como disfrutar de sus paisajes y maravillosas playas pero la sorpresa más grata es la que no te esperas y es cuando nos nombran que en Lloret de Mar existen estos jardines.



Los Jardines de Santa Clotilde están situados en un paraje de gran belleza. Sobre un acantilado con impresionantes vistas sobre el mar, se plantó este jardín maravilloso, verdadera muestra del espíritu que formó el movimiento novecentista en CatalunyaNacieron fruto de la determinación de un eminente personaje  de la primera mitas del siglo XX, el marqués de Roviralta. Raül de Roviralta i Astoul, que fue el promotor más activo del desarrollo  de la asistencia y del trabajo social en la Catalunya de su tiempo, también dedicó gran parte de sus esfuerzos  a la culminación del proyecto de estos jardines.



La compra de los terrenos se realizó en octubre de 1918 que correspondían a unas viñas que pertenecían  a la zona conocida como la Boadella.  El siguiente paso era encontrar a la persona adecuada para el diseño del proyecto y volviendo a las cosas del destino el socio de su empresa farmacéutica era Ferran Rubió i Tudurí hermano de Nicolau Maria Rubió i Tudurí un prometedor arquitecto licenciado hacía dos años, quien debía de ser en pocos años un personaje fundamental de la arquitectura  y del paisajismo catalán.



Hubo una preciosa simbiosis entre Roviralta y el joven arquitecto que fructificó en un intercambio de nociones y estilos muy interesantes para el resultado final. Raül de Roviralta tenía una idea italianizante que se debía al conocimiento de la obra  del pintor, arquitecto y diseñador de jardines napolitano Pirro Ligorio y concretamente los jardines de la villa del cardenal Hipólito de Este en Tivoli . Por otro lado,  se confrontó con las ideas y y la personalidad en formación de Rubió i Tudurí, que entraba entonces con la obra del gran arquitecto francés Jean.Claude Nicolas Forestier, buscando la creación de un lenguaje y un estilo propio.






En 1926, quedó terminado el proyecto diseñado por Rubió i Tudurí. A partir de ese momento el mismo Roviralta asume la continuación del proyecto con nuevas plantaciones, decoración escultórica y mobiliario, asesorado por dos nuevos colaboradores, el pintor Domènec Carles y su esposa, la escultora Maria Llimona, A continuación  se construyo la primera vivienda de los jardines, bautizada como casa garage. La muerte de Clotilde Rocamora y el posterior enlace con Odila Arenys, en 1928,  hizo que la casa garage se convirtiera en la residencia provisional del nuevo matrimonio. Sin embargo, en 1929, se inició la construcción de la casa principal de los jardines, en su diseño, Roviralta prescindió de toda ayuda que no fuesen sus propios conocimientos y el consejo de Domènec Carles. 



 En 1958, se inician las remodelaciones del jardín con la plantación de nuevos árboles  a fin de sustituir los eucaliptos predadores. En 1972,  es declarado Paraje Pintoresco  por parte del gobierno español. En 1994, es declarado  Bien Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Catalunya, y en 1997 se traspasa los jardines de Santa Clotilde al municipio de LLoret de Mar.



Después de contar un poco la historia de estos preciosos jardines cuya información ha sido sacada del libro que ha publicado el Ayuntamiento de LLoret de Mar y dicho de paso debía de ser imprescindible esta documentación para cualquier Jardín Botánico, vamos a comentar detalles que nos llamaron mucho la atención y todos gratamente. En primer lugar y como bien comenta el libro el diseño consigue una continuidad entre el jardín y la naturaleza circundante sin perder la autonomía del espacio. Siendo el mar el que crea una continuidad rompiendo con el modelo paisajista inglés, que acostumbra a presentar el jardín aislado de su entorno. Un característica que llama ponderosamente la atención es que no existe muros de contención que han sido sustituidos con terraplenes  suaves, oxigenando el jardín  y se apela al hecho natural, escalonan el terreno en terrazas y el cruce de caminos mediante rampas y escaleras que salvan los desniveles.





El talento de Rubió i Tudurí creó unos jardines de un estilo muy particular, gracias a la forma en que este supo adaptar el diseño a la orografía del terreno, mediante un conjunto de estrategias visuales basadas en los tres elementos principales de los jardines, vegetación, esculturas y agua. También consigue, mediante un uso de vallas vegetales que conforman paredes, como la ubicación de elementos particulares como las esculturas, simetrías y concentraciones visuales como es el caso del precioso descenso dirección al mar de la escalinata principal. Siendo el mar Mediterráneo y la costa agreste el efecto visual que genera el diálogo entre los jardines y el entorno.



Hay algo que nos llamó imperiosamente la atención y mira que se puede pensar que es una tontería pero el uso de la hiedra como contrahuellas de los peldaños le proporciona un toque muy vistoso. Se trata de una técnica que integra de forma eficaz las escaleras en el conjunto, naturalizándolas y transmitiendo una noción unitaria del espacio. Rubió i Tudurí, una vez experimentada en Santa Clotilde, la utilizará en muchos otros jardines.




En fin, un lugar maravilloso para pasear y disfrutar de una interesante conversación contemplando el mar en unos jardines que han sabido mantener a lo largo de su historia una esencia muy definida que se ha guardado perfectamente hasta la actualidad y aunque estos jardines se insertaron en la tradición paisajística del modelo renacentista, fue ejecutada desde el principio con un estilo propio que le convierte en preludio del paisajismo mediterráneo, siendo los jardines de Santa Clotilde el inicio de este nuevo modelo paisajístico.


10 comentarios:

  1. que maravilla,justo lo que me gusta a mi muy bien resumido las características del jardin, sigue aumentando mi lista gracias por seguir enseñándonos tan bonitos lugares.

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    1. Como me alegra saber que sigo sorprendiendo y deja de apuntar y empieza a visitar querida amiga, que de veras os va a encantar. Besos y abrazos

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    2. si,tienes razón,igualmente besos abrazos para también.

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  2. Que lugar tan bello. Me encantaria ver lo un dia.

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    1. Ojala puedas visitarlo un día, es maravilloso. Un abrazo querida amiga

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  3. Es precioso Raúl. Besos y gracias.

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    1. Muchas gracias, me alegra saber que te ha gustado. Besotes

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  4. Es un jardín precioso, no lo he visitado y eso que era mi intención, pero mi visita a Blanes fue corta y me ha gustado mucho ver tu reportaje y las fotos que has hecho. Me gustan este tipo de jardines que guardan armonía con el entorno.
    Un paseo fantástico, Raúl ¡qué bien!
    Besitos.

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    1. Pues lo tienes al lado Montse y de veras que es muy muy recomendable. Además lo tienes al lado como aquel que dice. A mi, también me parece que encaja perfectamente como Marimurtra, que también realizare una entrada y me apoyaré en vuestros artículos tan bellos. Un besote enorme

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